Se selecciona
el método de filtración más conveniente
en función de los sólidos en suspensión,
del carácter del agua de aportación, y de las características
operativas y mecánicas de los componentes de la instalación
objeto del tratamiento.
Las operaciones
de limpieza, lavado, vaciado, etc. son ejecutadas automáticamente
mediante el adecuado sistema de gestión y control.